Activación neurológica

gallina

Buenos días desde mis lunes en Facebook, ¿ qué os parece si retomamos de nuestra infancia, pero adaptado y con alguna variación, el método de activación neurológica con el que tanto disfrutábamos de pequeños? Sé que algunos de vosotros sois muy atrevidos por lo que, al principio, os aconsejo moderación hasta que el cuerpo y las neuronas alcancen la flexibilidad adecuada. Antes de ponerlo en práctica a las 5.30 de la mañana 🙂 🙂tenéis que prepararos un buen te.

Un Earl Grey es el mas indicado, aunque si os resulta un poco fuerte por la fusión de té negro y de bergamota, tenemos más opciones. Para los más dormidos: un English breakfast, pues proporciona energía con un poco de cafeína. Para quienes quieran algo mas ligero: un té verde. Para los más cautos puede valer una infusión de hierbas, y para los niños: un té rooibos 🙂 🙂 . Después del té tenemos que hacer siete agradecimientos e inmediatamente nos colocamos el casco, coderas y rodilleras (que ya adquiristeis la semana pasada) mientras nos acercamos a nuestro columpio, el cual debe estar bien engrasado para no alterar mucho ni a los vecinos ni a nosotros mismos 🙂 🙂.
Empezaremos con un balanceo lento durante tres minutos máximo mientras nos hacemos conscientes de todas las partes de nuestro cuerpo, comenzando por los dedos de los pies y terminando en la cabeza. Seguidamente aumentaremos un poco más el ritmo haciéndonos conscientes de la obra de ingeniera perfecta que somos. A continuación, un poco más de fuerza al tiempo que nos damos autoinstrucciones motivadoras y potentes, y finalmente, el último impulso mientras visualizamos el objetivo que nos hemos marcado para el dia de hoy, “ siempre razonable y que dependa de nosotros”
Acordaos de no soltar las manos cuando os emocionéis al descubrir, con este método, que somos los únicos responsables de lo que nos proponemos. Los mas intrépidos, acordaos de ataros bien el casco 🙂 🙂 Y respecto al gallo, dejémoslo tranquilo por si algún día nos dormimos 🙂 🙂