Escuchar las emociones

Buenos días desde #mislunesenfacebook, como os comente el lunes pasado, hoy toca otro ejercicio veraniego, pero este de dificultad alta :). Marshall Rosenberg propone que cuando alguien se dirija a nosotros, no escuchemos sus palabras, escuchemos sus emociones. Escuchemos pues lo que realmente está necesitando esa persona en ese momento y solo desde ahí podremos construir relaciones saludables. Y si nuestro interlocutor, consideramos que no es merecedor de nuestra atención, lo más inteligente que podemos hacer es simplemente apartarnos con educación y seguir avanzando en la vida por otros caminos. Cómo os he dicho es un ejercicio de dificultad alta, pero vale la pena ponerlo en práctica. Ya me contaréis :). Por cierto la imagen de este “post” es de los actores que representan a Amal y Sudha, personajes de una de las obras de teatro de Rabindranath Tagore que al leerla despertó en mi un torbellino muy bonito de emociones . Hoy recuerdo a Amal con la emoción que lo mueve todo, que no es otra que el “amor”. Feliz semana