La joven de la perla

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Buenos dias a todos desde mis lunes en Facebook, no se si conocéis a Ludwig Wittgenstein, filósofo y matemático, austríaco, nacido en Viena. Hace unos meses, tropecé con él, mientras saboreaba un té sentado tranquilamente en un sillón de cuero marrón y viejo, en una cafetería de un barrio de balcones bajos y macetas de colores, leyendo, tomando notas de un libro sobre “juicios y opiniones” y observado atentamente por “La joven de la perla” , cuyo retrato colgaba en forma de postal en una vitrina de vidrio y corcho entre collares y pulseras de nácar, madreperlas y plata, fotografías, dibujos a mano y frases a lápiz que dejaban los clientes mas románticos y bohemios de aquel barrio.

Me encontré sin esperarlo con Ludwiig, encantándome lo que me dijo cuando salio sin avisar de entre las líneas de mi libro como por arte de magia, afirmando que “los problemas surgen cuando el lenguaje se va de vacaciones”. Le miré, le sonreí y mientras acercaba mi mano a mi taza de tonos azules, como los azules del turbante de la muchacha de la vitrina, se despidió de nuevo sin avisar entre el hueco en blanco del último punto y aparte de la página que estaba leyendo y mi silencio.
Hoy aún sigue resonándome esa frase y espero que lo haga por mucho tiempo como la belleza de la perla que lucia la joven de la postal de la vitrina,una de las perlas mas deseada del flamenco barroco holandés. Feliz semana y por favor revisad estos días el contrato que tenéis con vuestro “lenguaje” para que no se vaya de vacaciones antes de terminar con su trabajo.