Me encantan los pueblos

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Buenos días a todos desde mis lunes en Facebook, me encanta el verano, me encantan los pueblos, por eso vivo en un pueblo. A la hora de la siesta, las casas abren todas sus ventanas y las cortinas de hilo vuelan con el viento que entra por la calle de atrás, recorriendo los pasillos quitando el polvo de los cuadros viejos, y de las flores secas de tomillo, romero y manzanilla, para salir de nuevo fresco, desmelenado y sin complejos por la calle de adelante. Me encantan las casas de los pueblos que dan a dos calles. Me encantan sus ferias y fiestas, las noches a la fresca y las verbenas, los reencuentros inesperados por sus calles con vecinos y amigos después del invierno en las ciudades. Me encantan sus mercadillos, sus actividades populares y sus ciclos de música a la puesta de sol . Este fin de semana, en Vilafranca del Cid uno de los pueblos de montaña del Maestrazgo, los diferentes registros de las voces de los músicos subían y bajaban del escenario al ritmo del charango, del cuatro venezolano, del requinto, de la flauta o del bombo legüero. En la primera fila dos niños se iban hipnotizando al ritmo de bolero y zamba. Los miraba y poco a poco se iban derritiendo y pegando a sus butacas. Durante el concierto tuve la intención de acercarme a ellos, sin distraer a nadie, para decirles que podían apartar los apoyabrazos y descansar mucho mejor, pero entre canción y canción no había apenas tiempo ya que los temas se presentaban con cierta rapidez y no quería llamar la atención. Asi que me esperé al final del concierto. Cuando abrieron las luces del patio de butacas, deje mi guitarra y baje del escenario, para acercarme a ellos y dejarles un CD, sin apenas hacer ruido, entre sus manos. Este CD seguro que les trae buenos recuerdos de una noche de verano, mejor dicho: buenos sueños. Que tengáis una semana muy relajante y si queréis venir al concierto que tendrá lugar en Iglesuela del Cid el 28 de Julio por la noche en unas de sus plazas de piedra y pórticos de madera, siempre podéis traeros a vuestros hijos, el descanso para ellos después de un día mojándose por las fuentes, saltando bancos, persiguiendo gallinas de los corrales que hay junto al riachuelo, está más que asegurado. 🙂 🙂